La vida es de oportunidades, y esas no vuelven...



"Love, Rosie" llegó a Latinoamérica con el nombre de "Los Imprevistos del Amor". A simple vista pareciera ser una comedia romántica más, pero cuando le prestas atención te das cuenta de que está muy por encima de la media y que -mejor aún- es una extrañeza agradable del cine moderno. La película del director Christian Ditter (conocido mayormente por crear series de televisión) está hecha para entretener al público adolescente. Sin embargo, en el transcurrir de la trama muestran temas que perfectamente acepta un adulto y hasta los comprende. Rosie (Lily Collins) y Alex (Sam Claflin) son amigos desde la infancia. De ahí que los espectadores, no solo adivinamos, sino que sabemos desde el principio que bien podría haber algo más entre ellos, de no ser por esa "enorme amistad" que ninguno de los dos quiere perder. Junto con nosotros, los chicos crecen y tienen sus primeras experiencias sexuales, se gradúan y hacen planes. Pero estos últimos se ven estropeados por un "pequeño incidente"


Dos cosas me llamaron la atención en esta obra, primero, la manera cómo el cineasta maneja el tiempo; y segundo, la actuación de la dupla principal. La joven protagonista, a quien ya vimos en Espejito Espeijto, carga la cinta sobre sus hombros y sale airosa. Demuestra ser más que una cara bonita. Llora, ríe y transmite emociones durante 102 minutos. Por otro lado está Claflin, conocido por la saga Los Juegos del Hambre. Él nos aporta ese toque sensual y picarón, y nos hace reflexionar acerca de las bendiciones que te presenta la vida y que, a veces,  dejas pasar.


Entonces nos preguntamos, ¿pueden las oportunidades llegar dos veces? En realidad se trata de un filme que deja buen sabor de boca. No escapa de algunos, muy poquitos, clichés. Pero hay autenticidad en su forma y en su fondo. Los diálogos son ingeniosos y se siente que complementan la historia. Agradecí el hecho de que no incluyeran chistes forzados, de esos que estamos tan acostumbrados a oír en este tipo de género. Además, hay que destacar el animado diseño visual y, por supuesto, la atractiva química entre Lily y Sam. Yo no me arrepiento de verla. Me hizo regresar a esa etapa incial que ya hasta había olvidado. Y, una vez más, analicé mi corto recorrido por la vida y el amor. Las oportunidades definitivamente no vuelven...


Trailer




Interstellar te arrastra en el tiempo


En reiteradas ocasiones, cuando estaban promocionando la película, Matthew McConaughey dijo algo interesantísimo: "En cine, lo importante es la emoción". ¡Vaya análisis! Nada más cierto y completamente comprobable al ver Interstellar. Tenía esta película en cola, nunca la pude apreciar en el cine. "En bluray está bien", pensé. ¡No. ¡Qué error tan grave! Es que esta cinta había que verla en la gran pantalla, en 3D y sin cotufas para no distraerme ni siquiera masticando. Soy sincera, no entiendo la jerga científica, que es abusiva aquí, pero comparto el pensamiento de mi amigo -cada vez más flaco y afónico-, porque sí, capté la historia y se me quedó adentro, tal cual como si hubiese entrado por uno de esos "agujeros de gusanos" del espacio sideral del que tanto hablan durante el metraje. 


Les explico: La Tierra está llegando a su fin. No hay posibilidades de sobrevivir; no hay tecnología, no hay electricidad, no hay comida. Tanto así, que volvieron a la agricultura y hasta eso es una odisea. De ahí que un grupo de exploradores de la Nasa, liderado por el piloto Cooper (McConaughey) y la científica Amelia (Anne Hathaway), se embarca en la que puede ser la misión más importante de la historia de la humanidad: huir de la galaxia por un agujero oscuro con el propósito de descubrir si hay futuro para la raza en otros planetas. 


El filme, escrito y dirigido por Christopher Nolan, lanza un brutal ataque a nuestras emociones y a nuestro intelecto. No se sorprendan si tienen que pausar para googlear algunos términos. Presenta ideas complejas sobre la gravedad, la materia, el tiempo, la relatividad, la física cuántica y la ciencia en general. Sin embargo, y fue lo que más me gustó, hay un melodrama familiar súper cargado, el cual nos mueve las fibras de vez en cuando, aunque sin ser lo suficientemente cursi. Jessica Chastain está tan correcta como siempre y da ese toque de sentimentalismo, que hace juego con las grandiosas actuaciones de la dupla principal. 


Y si a eso le sumamos la grata presencia de actores como Matt Damon y Michael Caine, la estremecedora banda sonora y los alucinantes efectos visuales, entonces estamos ante una entrega casi perfecta. De hecho, la mayoría de la crítica coincide en que esta es la película más redonda de Nolan. Él explora con infinita habilidad los detalles más profundos del corazón del hombre dentro de un universo paralelo en el que el tiempo se convierte en la clave y en el elemento más importante de una obra estimulantemente enredada y satisfactoria en igual proporción. 

Puntuación 5 de 5


 A veces se torna un poco pomposa, lenta y hasta prepotente. Pero aún así Interstellar está en un puesto muy alto del género. Nolan explora detalles jamás vistos en este tipo de cine. Sencillamente alucinante


Para amar no importa la edad


Me encanta el cine español. Siempre ando a la caza de nuevos títulos de esa industria y pocas veces me defrauda. En esta oportunidad encontré la película Perdona si te Llamo Amor, adaptación del libro del mismo nombre escrito por el italiano Federico Moccia. Cuenta la historia de Álex, un ejecutivo publicitario de 37 años atractivo, inteligente y brillante. Él ansía conseguir la estabilidad emocional. Sin embargo, su mundo se derrumba cuando su novia rechaza su propuesta de matrimonio. Incapaz de asumir el golpe, parece que su idílica vida comienza a desmoronarse. Pero precisamente en ese momento irrumpe en su camino y sin previo aviso Niki, una estudiante de 17 años que no solo consigue seducir y enamorar a Álex, sino que logra dar un giro total a su cotidianidad. La premisa me llamó la atención desde el primer momento, así como las actuaciones. 


El romanticismo al que nos tiene acostumbrado Moccia (A tres Metros sobre el Cielo) gana en esta versión de España (la cinta también se rodó en Italia en 2008) y todo es gracias a unos eficientes protagonistas, cuya química desborda la pantalla. El personaje de Niki va ganando simpatía a medida que avanza el argumento. El guion camina tranquilamente, rodeado de escenarios comunes más que vistos y aún así se puede disfrutar sin ningún problema. Claro que no se trata de una obra maestra ni mucho menos. 


Lo que sí me gustó es la forma como plantean el amor entre los personajes, dejando a un lado los prejuicios sociales que suponen un delito para un hombre adulto tener una relación sentimental tan llena de pasión con una adolescente. Incluso sus amigos aceptan la situación con una que otra broma. Y son estos últimos quienes le ponen el toque cómico al filme. En definitiva, no creo que Moccia le haga daño al cine o a la literatura, simplemente es una manera de entender la vida y las distintas formas de amar. Aunque a decir verdad, un poco de realismo no le hubiera venido nada mal para lograr una película mucho más sólida, contundente y hasta polémica. Pero bueno... no son sus pretensiones tampoco. Pueden verla en pareja, si lo prefieren, y solo si son amantes del género. ¡Hasta la próxima!


Valoración: 3 de 5


Moccia nos tiene acostumbrados a un romanticismo que no todos toleran y aún así esta versión española cobra vida propia gracias a sus protagonistas


Si no fuera por Liam Neeson


Hace cinco años el director Pierre Morel nos entregó una película que, además de ser un boom en la taquilla mundial, dejó a la mayoría gratamente sorprendido. Taken (Búsqueda Implacable) contaba la historia de Bryan Mills (Liam Neeson), un agente especial jubilado, quien se ve obligado a utilizar sus técnicas letales cuando su hija Kim (Maggie Grace) es secuestrada en París por una organización criminal. Vemos a este actor como un verdadero héroe de carne y hueso; un padre que todas quisiéramos tener, pues hace lo imposible por salvar a la chica. La película, en general, tuvo críticas positivas. Y los medios especializados le dieron puntuaciones altas. En primer lugar tenía a un histrión de carácter como protagonista. Neeson lo hizo perfecto y eso valió la pena; y en segundo lugar contó con una dirección aguerrida y un buen equilibrio entre la espectacularidad de las escenas de acción y la credibilidad de la trama. Luego, en 2012, regresaron con la segunda parte. Esta vez dirigida por Olivier Megaton, a quien no le fue mal. Allí nos mostraron la venganza de toda la gente que Bryan aniquiló en la primera entrega para proteger a su niña. Tuvo buena recepción también. 


Pero es lamentable decir que con la tercera no lograron lo mismo. A mi parecer, no había necesidad de una última (a Dios gracias) película. Fue un fracaso, no solo porque no logró recaudar -ni de cerca- la cifra de las dos primeras, sino porque es muy presumible. Tal vez quisieron sacarle provecho a la franquicia y ver si volvían a ganar unos cuantos dolaritos. Qué lástima que no haya resultado. La vida tranquila de Bryan Mills se ve inesperadamente truncada tras el brutal asesinato de su exmujer. Entonces es acusado y obligado a huir de la persecución de la CIA. Lo único bueno sigue siendo esa inagotable carisma de Neeson como estrella de acción (y aquí abro un paréntesis para decir que esas escenas son sumamente exageradas). Pero en conclusión, Taken 3 es la más floja de la trilogía. Difícilmente creo que sobreviva en la mente de los fans, de hecho, ni siquiera en la cartelera del cine se quedó mucho tiempo. Ideal para verla únicamente en la comodidad de tu hogar. Mi puntuación es solo para la actuación de Liam Neeson. Si no fuera por él... ¡Hasta la próxima! 


Valoración: 2 de 5

Creo que Taken 3 es tan rutinaria como innecesaria. En definitiva Liam Neeson es lo mejor que tiene esta entrega, al menos tenemos que agradecerle a él su siempre impecable actuación. 

Whiplash está perfectamente ejecutada


En el cine hay géneros y subgéneros. Entre estos últimos está el de música, que son películas dedicadas a algún talento en particular. Sus protagonistas, por lo general, tocan un instrumento o son cantantes. No hay demasiadas entregas de este tipo en la gran pantalla, pero es grato saber que -de vez en cuando- nos premian con cintas como Whiplash. Estuvo nominada a Mejor Película en la reciente edición de los Premios Oscar, además figuró en otras categorías como: Mejor Guion Adaptado, Mejor Montaje, Mejor Sonido y Mejor Actor de Reparto para JK Simmons, quien resultó el indiscutible ganador. Y aquí me voy a detener un momento. Resulta que Whiplash es lo que es gracias a este histrión desbordado de talento y carácter. Es increíble lo que Simmons nos proyecta. Si alguien llega y me cuenta la historia, yo pudiera pensar que es algo ya visto. Sin embargo, el reparto tiene un extraño encanto que arrastra al espectador hasta la más profunda emoción. Y ni hablar del protagonista (Miles Teller), una promesa del nuevo cine, sin ninguna duda. 


En Whiplash encontramos una dupla perfecta, algo muy difícil de conseguir últimamente. Ambos actores van mano a mano en un potente drama sobre un joven y ambicioso baterista y su abusivo maestro. Les cuento mejor: el objetivo de Andrew Neiman (Teller) es triunfar en el elitista Conservatorio de Música de la Costa Este en el que estudia. Marcado por el fracaso de la carrera literaria de su padre, Andrew alberga sueños de grandeza. Terence Fletcher (Simmons), un profesor conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, dirige el mejor conjunto de jazz del instituto. Cuando Fletcher elige a Andrew para formar parte del conjunto musical cambia para siempre la vida del joven. Este es, definitivamente, un filme imperdible: planos perfectos, sonido impecable, interpretaciones que asombran… Todo perfectamente ejecutado en medio de un juego de manipulación difícil de asimilar. 



Valoración: 5 de 5


El filme no suelta al espectador desde su embriagadora primera escena hasta el impactante desenlace

La mejor Cenicienta del cine moderno


No podía ver la nueva versión real de La Cenicienta en DVD ni en Blu-Ray. O era en el cine o no la veía nunca. Pero tantos comentarios positivos que leí acerca de los elementos visuales de la cinta no podían ser mentira. Así que me fui a la sala más cercana con mi mejor compañía: mi hija. Las dos llegamos con la misma expectativa y las mismas ganas. Nos sentamos frente a la gran pantalla y después de presenciar el corto de Frozen (más de lo mismo, a mi parecer), quedamos maravilladas con lo que acababa de comenzar. Esta Cenicienta de la factoría Walt Disney Pictures, y dirigida por Kenneth Branagh, es un gozo total. Color, brillo y corazón son los ingredientes desde el principio. 


El clima romántico te invade sin empalagar. Es una obra justa y agradable ante la vista tanto de los grandes como de los pequeños. Me llamó la atención la puesta en escena exageradamente hermosa. Tenía tiempo sin ver una película en la que se esforzaran tanto por hacer que los decorados fueran perfectos y acorde con toda la historia que se está contando. Y por otro lado está el elenco... Todos, absolutamente todos, están magníficos; comenzando por una maravillosa Cate Blanchett, quien -en el papel de la madrastra malvada- hace que la entrega cobre un valor increíble. Su protagonismo es innegable; sus trajes, su sobreactuación... nadie le roba una sola escena. Hay que aplaudirla una vez más. ¡Qué gran actriz!


Y luego está la dulce Lily James con su criticada cintura pequeña, pero muy correcta. Es la princesa que este director quería: con grandes aires de nobleza, justicia, valor y fuerza. Me encantó porque no solo hay diversión y belleza, sino un mensaje muy optimista y esperanzador para toda la familia. Lo comprobé con la conversación que tuvimos mi niña y yo al salir de la sala. "Nunca hay que perder las ilusiones, ¿verdad mami?". En ese momento morí de amor.... Lo cierto es que este filme es grande e inspirador y reviste de sentimiento temas universales como la pérdida, la fortaleza, la experiencia y la madurez. Sin nombrar que llega a ser mucho más real, sobre todo con la profundidad que le dieron al romance entre la joven y el príncipe. Me encantó y me atrevo a decir que, después del clásico animado, es la mejor Cenicienta que existe en el cine. Solo una advertencia: no lleven a los niños muy pequeñitos, se van a aburrir rápido. ¡Hasta la próxima!



Valoración: 5 de 5


Esta nueva versión de Cenicienta es una exquisita experiencia visual. Y, sin duda, lo mejor que tiene es Cate Blanchett en el maravilloso papel de la malvada madrastra



La mejor película de Cristo


Transcurría el año 2004 y un actor famoso decidió dirigir la mejor película de su vida. Mel Gibson cambió la historia del cine, al igual que lo hizo Jesús en el mundo. La Pasión de Cristo es, por demás, el filme más poderoso sobre la vida del Nazareno que yo jamás haya visto. Es terrible y sangriento, sí, pero perfecto (para mi). Con una descarnada poesía que te quita el aliento desde el principio hasta el final. Es que no faltó ni sobró, porque Mel lo hizo como lo tenía que hacer. El inicio es magnífico, el desarrollo más y el final (meramente fiel a lo que dice la Biblia) te levanta de la silla con un compromiso total. La Pasión de Cristo es ideal para verla siempre, sobre todo en Semana Santa. No importa que haya pasado más de una década desde su estreno. Que me digan los otros espectadores si yo estoy equivocada, pero estoy segura de que es una de esas escasas películas que no pierden vigencia. Tanto así que el año pasado, cuando acudí al cine a ver Hijo de Dios, lo único que hice fue recordar esta protagonizada de manera magistral por el ahora poco visto Jim Caviezel.  


Además, en general, fui extremadamente conmovida por la habilidad y profundidad de todas las actuaciones. No puedo dejar de nombrar la escena en la que Jesús cae al piso camino al calvario y su madre lo abraza mientras recuerda un momento de la infancia… ¿Quién no lloró en esa parte? Dura 126 minutos, y admito que al menos 100 de esos se refieren específica y gráficamente a la tortura y muerte de Jesús. Es una obra violenta y -quizá- con un gore innecesario. Sin embargo, fue lo que la hizo diferente al montón. No es un sermón, es una muestra de lo que vivió el mesías aquí en la tierra durante apenas unas horas. Cinematográficamente hablando, la estética es formidable. Todas las técnicas fueron de mi agrado: la cámara lenta, los planos de detalle y algunas tomas trascendentales. La de la gota que cae del cielo es INOLVIDABLE. Nada más que añadir, me voy corriendo a encender el Blu-Ray y a verla por enésima vez. 



Valoración: 5 de 5

Mel Gibson es un gran cineasta, sin incurrir en clichés ni en escenas previstas. La Pasión de Cristo es dolorosa, profundamente espiritual y única