Si no fuera por Liam Neeson


Hace cinco años el director Pierre Morel nos entregó una película que, además de ser un boom en la taquilla mundial, dejó a la mayoría gratamente sorprendido. Taken (Búsqueda Implacable) contaba la historia de Bryan Mills (Liam Neeson), un agente especial jubilado, quien se ve obligado a utilizar sus técnicas letales cuando su hija Kim (Maggie Grace) es secuestrada en París por una organización criminal. Vemos a este actor como un verdadero héroe de carne y hueso; un padre que todas quisiéramos tener, pues hace lo imposible por salvar a la chica. La película, en general, tuvo críticas positivas. Y los medios especializados le dieron puntuaciones altas. En primer lugar tenía a un histrión de carácter como protagonista. Neeson lo hizo perfecto y eso valió la pena; y en segundo lugar contó con una dirección aguerrida y un buen equilibrio entre la espectacularidad de las escenas de acción y la credibilidad de la trama. Luego, en 2012, regresaron con la segunda parte. Esta vez dirigida por Olivier Megaton, a quien no le fue mal. Allí nos mostraron la venganza de toda la gente que Bryan aniquiló en la primera entrega para proteger a su niña. Tuvo buena recepción también. 


Pero es lamentable decir que con la tercera no lograron lo mismo. A mi parecer, no había necesidad de una última (a Dios gracias) película. Fue un fracaso, no solo porque no logró recaudar -ni de cerca- la cifra de las dos primeras, sino porque es muy presumible. Tal vez quisieron sacarle provecho a la franquicia y ver si volvían a ganar unos cuantos dolaritos. Qué lástima que no haya resultado. La vida tranquila de Bryan Mills se ve inesperadamente truncada tras el brutal asesinato de su exmujer. Entonces es acusado y obligado a huir de la persecución de la CIA. Lo único bueno sigue siendo esa inagotable carisma de Neeson como estrella de acción (y aquí abro un paréntesis para decir que esas escenas son sumamente exageradas). Pero en conclusión, Taken 3 es la más floja de la trilogía. Difícilmente creo que sobreviva en la mente de los fans, de hecho, ni siquiera en la cartelera del cine se quedó mucho tiempo. Ideal para verla únicamente en la comodidad de tu hogar. Mi puntuación es solo para la actuación de Liam Neeson. Si no fuera por él... ¡Hasta la próxima! 


Valoración: 2 de 5

Creo que Taken 3 es tan rutinaria como innecesaria. En definitiva Liam Neeson es lo mejor que tiene esta entrega, al menos tenemos que agradecerle a él su siempre impecable actuación. 

Whiplash está perfectamente ejecutada


En el cine hay géneros y subgéneros. Entre estos últimos está el de música, que son películas dedicadas a algún talento en particular. Sus protagonistas, por lo general, tocan un instrumento o son cantantes. No hay demasiadas entregas de este tipo en la gran pantalla, pero es grato saber que -de vez en cuando- nos premian con cintas como Whiplash. Estuvo nominada a Mejor Película en la reciente edición de los Premios Oscar, además figuró en otras categorías como: Mejor Guion Adaptado, Mejor Montaje, Mejor Sonido y Mejor Actor de Reparto para JK Simmons, quien resultó el indiscutible ganador. Y aquí me voy a detener un momento. Resulta que Whiplash es lo que es gracias a este histrión desbordado de talento y carácter. Es increíble lo que Simmons nos proyecta. Si alguien llega y me cuenta la historia, yo pudiera pensar que es algo ya visto. Sin embargo, el reparto tiene un extraño encanto que arrastra al espectador hasta la más profunda emoción. Y ni hablar del protagonista (Miles Teller), una promesa del nuevo cine, sin ninguna duda. 


En Whiplash encontramos una dupla perfecta, algo muy difícil de conseguir últimamente. Ambos actores van mano a mano en un potente drama sobre un joven y ambicioso baterista y su abusivo maestro. Les cuento mejor: el objetivo de Andrew Neiman (Teller) es triunfar en el elitista Conservatorio de Música de la Costa Este en el que estudia. Marcado por el fracaso de la carrera literaria de su padre, Andrew alberga sueños de grandeza. Terence Fletcher (Simmons), un profesor conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, dirige el mejor conjunto de jazz del instituto. Cuando Fletcher elige a Andrew para formar parte del conjunto musical cambia para siempre la vida del joven. Este es, definitivamente, un filme imperdible: planos perfectos, sonido impecable, interpretaciones que asombran… Todo perfectamente ejecutado en medio de un juego de manipulación difícil de asimilar. 



Valoración: 5 de 5


El filme no suelta al espectador desde su embriagadora primera escena hasta el impactante desenlace

La mejor Cenicienta del cine moderno


No podía ver la nueva versión real de La Cenicienta en DVD ni en Blu-Ray. O era en el cine o no la veía nunca. Pero tantos comentarios positivos que leí acerca de los elementos visuales de la cinta no podían ser mentira. Así que me fui a la sala más cercana con mi mejor compañía: mi hija. Las dos llegamos con la misma expectativa y las mismas ganas. Nos sentamos frente a la gran pantalla y después de presenciar el corto de Frozen (más de lo mismo, a mi parecer), quedamos maravilladas con lo que acababa de comenzar. Esta Cenicienta de la factoría Walt Disney Pictures, y dirigida por Kenneth Branagh, es un gozo total. Color, brillo y corazón son los ingredientes desde el principio. 


El clima romántico te invade sin empalagar. Es una obra justa y agradable ante la vista tanto de los grandes como de los pequeños. Me llamó la atención la puesta en escena exageradamente hermosa. Tenía tiempo sin ver una película en la que se esforzaran tanto por hacer que los decorados fueran perfectos y acorde con toda la historia que se está contando. Y por otro lado está el elenco... Todos, absolutamente todos, están magníficos; comenzando por una maravillosa Cate Blanchett, quien -en el papel de la madrastra malvada- hace que la entrega cobre un valor increíble. Su protagonismo es innegable; sus trajes, su sobreactuación... nadie le roba una sola escena. Hay que aplaudirla una vez más. ¡Qué gran actriz!


Y luego está la dulce Lily James con su criticada cintura pequeña, pero muy correcta. Es la princesa que este director quería: con grandes aires de nobleza, justicia, valor y fuerza. Me encantó porque no solo hay diversión y belleza, sino un mensaje muy optimista y esperanzador para toda la familia. Lo comprobé con la conversación que tuvimos mi niña y yo al salir de la sala. "Nunca hay que perder las ilusiones, ¿verdad mami?". En ese momento morí de amor.... Lo cierto es que este filme es grande e inspirador y reviste de sentimiento temas universales como la pérdida, la fortaleza, la experiencia y la madurez. Sin nombrar que llega a ser mucho más real, sobre todo con la profundidad que le dieron al romance entre la joven y el príncipe. Me encantó y me atrevo a decir que, después del clásico animado, es la mejor Cenicienta que existe en el cine. Solo una advertencia: no lleven a los niños muy pequeñitos, se van a aburrir rápido. ¡Hasta la próxima!



Valoración: 5 de 5


Esta nueva versión de Cenicienta es una exquisita experiencia visual. Y, sin duda, lo mejor que tiene es Cate Blanchett en el maravilloso papel de la malvada madrastra



La mejor película de Cristo


Transcurría el año 2004 y un actor famoso decidió dirigir la mejor película de su vida. Mel Gibson cambió la historia del cine, al igual que lo hizo Jesús en el mundo. La Pasión de Cristo es, por demás, el filme más poderoso sobre la vida del Nazareno que yo jamás haya visto. Es terrible y sangriento, sí, pero perfecto (para mi). Con una descarnada poesía que te quita el aliento desde el principio hasta el final. Es que no faltó ni sobró, porque Mel lo hizo como lo tenía que hacer. El inicio es magnífico, el desarrollo más y el final (meramente fiel a lo que dice la Biblia) te levanta de la silla con un compromiso total. La Pasión de Cristo es ideal para verla siempre, sobre todo en Semana Santa. No importa que haya pasado más de una década desde su estreno. Que me digan los otros espectadores si yo estoy equivocada, pero estoy segura de que es una de esas escasas películas que no pierden vigencia. Tanto así que el año pasado, cuando acudí al cine a ver Hijo de Dios, lo único que hice fue recordar esta protagonizada de manera magistral por el ahora poco visto Jim Caviezel.  


Además, en general, fui extremadamente conmovida por la habilidad y profundidad de todas las actuaciones. No puedo dejar de nombrar la escena en la que Jesús cae al piso camino al calvario y su madre lo abraza mientras recuerda un momento de la infancia… ¿Quién no lloró en esa parte? Dura 126 minutos, y admito que al menos 100 de esos se refieren específica y gráficamente a la tortura y muerte de Jesús. Es una obra violenta y -quizá- con un gore innecesario. Sin embargo, fue lo que la hizo diferente al montón. No es un sermón, es una muestra de lo que vivió el mesías aquí en la tierra durante apenas unas horas. Cinematográficamente hablando, la estética es formidable. Todas las técnicas fueron de mi agrado: la cámara lenta, los planos de detalle y algunas tomas trascendentales. La de la gota que cae del cielo es INOLVIDABLE. Nada más que añadir, me voy corriendo a encender el Blu-Ray y a verla por enésima vez. 



Valoración: 5 de 5

Mel Gibson es un gran cineasta, sin incurrir en clichés ni en escenas previstas. La Pasión de Cristo es dolorosa, profundamente espiritual y única






Simple romance erótico


Me había tardado bastante en escribir acerca de 50 Sombras de Grey. Primero, porque es una película que odian o aman... Y segundo porque no es fácil hacer un juicio de una adaptación que viene de libros tan polémicos como los de EL James. Comienzo diciendo que, muy personalmente, me pareció que Kelly Marcel (guionista) y Sam Taylor-Johnson (directora) guardaron mucha fidelidad a los escrito en las páginas. Sí, algunos detalles se omitieron, pero casi siempre pasa lo mismo. 


Soy de las que piensan que es imposible plasmar en poco más de una hora todo lo que se cuenta en papel. Aún así, se entiende y se asimila la historia, y eso es algo que agradecen los que no la conocen. Yo leí los tres libros, a sabiendas -por supuesto- de que están muy lejos de ser literatura, mucho menos literatura buena. Pero, confieso, quería estar en la onda y saber de qué trataba todo eso de lo que la gente hablaba. Luego me dejé llevar por los relatos de la autora sobre el millonario Christian Grey y la universitaria Anastasia Steel. Ellos me hicieron gracia. Me gustó. 


Entonces sentarme frente a la pantalla, y ver el rostro de esos personajes de la fantasía, fue grato. Creo que es lo mejor que tiene el filme. La directora acertó con la escogencia de los actores, a pesar de que algunas fanáticas digan lo contrario. A Jamie Dornan le faltó fuerza al principio, cierto. Sin embargo, con el transcurrir de la trama fue metiéndose en el papel y haciéndolo cada vez mejor. Dakota Johnson sí asumió su rol desde el primer momento. Verla a ella es ver a Anna: su mirada, sus gestos, su tímida sonrisa... Y claro que con el físico hicieron también un trabajo increíble. 


Lo otro que hay que destacar son las locaciones, las cuales son EXACTAS, IDÉNTICAS... así mismo me imaginaba el apartamento de Grey y la ciudad donde se desarrolla ese extraño amor. Ahora bien ¿Qué hay del sexo? Como ya se había dicho, no es explícito; aparecen varios desnudos, pero nada que alarme realmente. En conclusión este filme es un simple romance con toques eróticos. Para disfrutarlo sin muchas pretensiones y ya... Esperemos la segunda parte.


Puntuación: 3,5 de 5

Tiene un acertado elenco, pero no busquen pornografía aquí... Solo unos pocos desnudos la hacen -a veces- provocativa. La interpretación de Dornan arranca con poca fuerza y en el camino logra cautivar. Una buena película romántica, nada más. 


LA GUERRA TE DESPIERTA


A Brad Pitt ya se le ven "los años"... Pero lo que más se le nota es el talento. Es increíble cómo este actor sigue mejorando con el pasar del tiempo, con cada película que protagoniza, con cada papel en el que se mete por completo. Lo vi en Fury y quedé gratamente fascinada, primero con la historia, y después con esa interpretación suya tan intensa y entregada, haciendo el rol del sargento Wardaddy, quien está a cargo de una brigada de cinco soldados americanos a bordo de un tanque (el Fury). Juntos tienen que luchar contra un ejército nazi al borde de la desesperación, pues los alemanes saben que su derrota estaba ya cantada por aquel entonces. La trama de David Ayer se desarrolla en la Alemania de 1945, cuando la Segunda Guerra Mundial ya casi terminaba. Y el director agregó todos los detalles necesarios para que el espectador se sintiera precisamente en esa época y en el ese lugar. Ahí también se ve la mano del protagonista, cuyo rol no se limitó solo a actuar, sino a producir. 


Lo cierto es que esta película muestra la carnicería y la crudeza del propio ejercito alemán... No es difícil pensar que el patriotismo americano está más que marcado, solo que nosotros (los espectadores) no pensamos mucho en eso. Simplemente nos dejamos llevar por lo que transcurre ante nuestros ojos, aunque sin mucho sentimentalismo. 



Y si hay algo que destacar aquí es -SPOILER- la gran escena del combate entre tres tanques americanos y un tanque "antitanques" nazi. Una magnífica maniobra que nos pone los nervios de punta; perfectamente rodada, dando pulso a la acción y al terror que desprende su realismo. Los disparos parecen lásers de la guerra de las galaxias (desconozco si así era en la vida real), algunos de color rojo y otros verdes... En fin, es una buena obra: sólida y auténtica. Si te gusta el cine bélico la vas a disfrutar al máximo. A mi no me encanta este género y esta me llegó... Además está escrita con agilidad y corazón. Lo único malo es que, por momentos, se torna un poco lenta. Sin  embargo, lo más grave que puede pasar es que cierres los ojos un segundo, luego la guerra te despertará...


Puntuación 4 de 5



La película de Ayer es un relato clásico, realista y seco...  En ella no hay héroes y la inocencia se pierde en un duro golpe cuando los personajes comprenden que nadie tiene garantizada la supervivencia. 

Todo estalla como una bomba...


Yo estoy muy emocionada porque, al fin, vuelve Quinta Fila. Me ha hecho falta compartir con ustedes lo que pienso y lo que siento con cada película que veo, aunque tengo que confesar que había estado un poco desconectada de este mundo. Las cosas cambiaron, y cambiaron tanto que la misma situación afecta al momento de ir al cine o comprar un blu-ray, pero ese es otro tema y no lo voy a abordar aquí...


Vengo con una cinta que vi hace poco y que me dejó, literalmente, con la boca abierta. Se trata de la argentina Relatos Salvajes, dirigida y escrita por Damián Szifrón y la cual estuvo nominada a Mejor Película Extranjera en la reciente edición de los premios Oscar. Tenía mucho tiempo sin que una entrega me atrapara de tal manera. Consta de seis episodios que alternan intriga y violencia. Es como si estuvieras viendo varias películas en una. Ni las historias ni los personajes confluyen. Sin embargo, todos se verán empujados hacia el abismo, hacia el innegable placer de perder el control (aquí me di cuenta cuán vulnerable es el ser humano y cuán fácil es llegar al límite). En la trama las personas cruzan la delgada línea que separa la civilización de la barbarie.

Te puedo asegurar con toda responsabilidad que en ningún momento tu atención va a decaer frente a la pantalla. Las tramas transcurren unas tras otras con un ritmo estrepitosamente delirante. Te reirás (sin que sea una comedia intencional), te pondrás las manos en la cabeza, gritarás y hasta te darán ganas de apagar la tele. Todo eso te produce Relatos Salvas, en cuyo reparto resalta la figura del actor Ricardo Darín (El Secreto de sus Ojos). Él no es el protagonista, simplemente le da vida a una de los cuentos de este delicioso compendio de extraños sucesos independientes. Pero -por supuesto- su actuación es bárbara, bestial...


Otra cosa que me fascinó de este filme es que no nos mintieron con el título. Los relatos son así, salvajes, espeluznantes, horrorosos, increíbles. Poseen una estructura ideal y te da la sensación de que detrás hay una maldad que oscurece lo que toca en cuestión de segundos. En esta obra hay sabiduría por parte del cineasta. Lo mejor es que cada final estalla como una bomba y tú quedas inmóvil.



Puntuación: 5 de 5

El filme nos asombra desde el principio hasta el final. Todas las actuaciones están de lujo y la mano del director trazó cada suceso con especial toque de maldad y humor negro. Muy sabia la cosaTabla