Noé se ahoga en su propia historia



En un mundo asolado por los pecados humanos, Noé, un hombre pacífico que solo desea vivir tranquilo con su familia, recibe una misión divina: construir un Arca para salvar a la creación del inminente diluvio. Todo comienza cuando, cada noche, Noé tiene el mismo sueño: las visiones de muerte provocada por el agua, seguidas de nueva vida en la Tierra. Hasta ahí todo va en sintonía con la historia que aparece en la Biblia, pero de pronto aparecen los muñecos de Transformers. Sí, así como lo leen. Esta película, que llegó con mucha expectativa y buena promoción, no ha dejado tan satisfechos a los teólogos o gente ligada al cristianismo. Sin embargo, yo -que soy cristiana- pudiera hacer un esfuerzo y no caer en pasiones, sino más bien pensar que es simplemente cine. El cine se hizo para entretener y para dejar volar la imaginación. Pues resulta que Darren Aronofsky se dio luz verde él mismo y se permitió realizar un relato llamativo en la parte visual y con ciertas licencias en la parte narrativa. Noé (Noah) tiene buenas actuaciones, especialmente la de Emma Watson (me encantó aquí), y también hace buen uso de la fotografía.


¿Cuál es su problema? No se define. No sabemos si es una película de amor, un drama familiar, un filme de guerra, de desastres naturales o bíblica. En todo caso, el espectador se deja llevar y cuando llega el momento de la inundación ya está enganchado. A Dios gracias, Aronofsky exploró profundamente -aunque no le hizo mucho caso a todo- y desarrolló un cuento atrevido, con un Russell Crowe enfundado en un personaje de gran carácter. Creo que fue un logro visionario, lleno de ideas que pudieron desembocar en un mejor resultado, porque resulta que al salir de la sala al público le hace falta "algo" y no sabe explicar qué es. A mí me pasó. Por otro lado, tampoco guardaron detalles importantes. ¿En serio la esposa de Noé podía usar pantalones en ese tiempo? ¿Y de dónde salieron los cierres de las chaquetas de los muchachos? Un proyecto a gran escala que, a mi parecer, no dio la talla como la mayoría se esperaba.




Valoración: 2 de 5

Me quedo con La Pasión de Cristo


Tenía muchísimas ganas de ver Son of God (Hijo de Dios). Fui al cine con mis amigos de la iglesia, todos dispuestos a refrescarnos la memoria, a recordar ese paso de Jesús por la tierra; sus enseñanzas, sus palabras, sus acciones y su sacrificio… Sin embargo, desde que la película comenzó yo no pude sacarme de la mente la entrega de Mel Gibson. Y, sin querer, caí en comparaciones. Definitivamente ya no tengo dudas, La Pasión de Cristo marcó un antes y un después en la historia del cine bíblico de los últimos tiempos. Nos desgarró el corazón y nos dejó sin palabras. Todavía recuerdo cuando aparecieron los créditos finales, nadie habló en la sala; incluso nos costó levantarnos de los asientos. Jamás un cineasta se había atrevido a realizar algo semejante. Mel no incurrió ni una sola vez en la escena típica o en el encuadre fácil. Digan lo que digan, La Pasión de Cristo es dolorosa, física y espiritualmente, pero además es ÚNICA.


Lo que vemos ahora en esta cinta, protagonizada por el portugués Diogo Morgado y dirigida por Mariano Fernández y Gaston Girod (creadores de la serie de The History Channel, La Biblia), es un relato que se apega bastante a las escrituras, por eso ha recibido la aprobación de varios líderes cristianos. Tiene un mensaje evangelístico muy puntual, citando textos de las escrituras que hablan del hecho de reconocer a Cristo como salvador y de honrarlo solo a él. La audiencia recibe una narración adecuada sobre el contexto. Pero, insisto, en lo particular creo que le faltó intensidad. Claro, el filme fue encaminado para no explotar la violencia y eso no está mal. Cada director tiene su estilo. Con respecto a la participación de Morgado, aunque en efecto parece un modelo de revista, considero que da una actuación llena de alma… Muestra la compasión del Mesías por encima de su autoridad, algo que es de total agrado. Aún así, si me ponen a elegir, me quedo con The Passion… con esa escena de la gota de lluvia en el ojo de Jim Caviezel y con la cara de dolor de la actriz que hizo de María. ¿Cómo olvidar eso? A pesar de todo, mi recomendación final es: no comparen ustedes, véanla sin prejuicios y disfruten de la mirada de Jesús.  



Valoración 3,5 de 5

Diversión para grandes y chicos



Dreamworks Animation lo volvió a hacer. Con Las Aventuras de Peabody y Sherman nos cautiva a grandes y chicos. Fui con mi hija al cine y debo confesar que al principio de la película yo revisaba varios mensajes en mi teléfono. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que me adentrara en la trama al igual que mi pequeña, quien comenzó a reírse casi desde el primer minuto. Y es que esta cinta tiene un ritmo acelerado y unas ganas incansables de ingenio por todos lados. A veces se torna un tanto teórica, pero de ahí precisamente se desprenden los puntos positivos. No subestima al espectador infantil y tampoco tiene que recurrir a parafernalias o al doble sentido para seducir al adulto. Por el contrario, permite que todos nos involucremos y gocemos de la fiesta. 



El filme comienza con el relato del señor Peabody, el perro más exitoso del mundo, a quien nunca nadie quiso adoptar cuando era apenas un cachorro. Por eso, al crecer, él decide adoptar a un niño (Sherman) y lo cría como si fuera su hijo. Juntos crean la máquina del tiempo y se embarcan en la aventura más escandalosa que se haya visto jamás. Algunos críticos habían coincidido en que Peabody y Sherman no parecían material idóneo para una adaptación en clave de animación 3D y aun así resultó una de las mejores entregas de la temporada. Eso sí: no lleven a sus niños si son todavía muy pequeñitos, pues los diálogos y ciertas situaciones requieren una edad un poquito avanzada (a partir de siete u ocho años más o menos). 

A mí me encantó su recorrido por la Revolución francesa, el antiguo Egipto, la guerra de Troya y la creación de la Gioconda. Además, nos plantea un drama que se adapta perfectamente a la funcionalidad -o disfuncionalidad- de las familias modernas. Muy educativa y, ¿por qué no?, bastante divertida. De hecho, hay momentos en los que soltamos grandes carcajadas, como cuando -SPOILER- aparecen los presidentes de Estados Unidos defendiendo a Peabody de las acusaciones por haber mordido a un humano. Bill Clinton sale al paso diciendo: "Yo he hecho cosas peores". Los niños no entendieron, pero los papás hasta aplaudimos. Recomendada para todos los miembros de la casa.



Valoración: 4 de 5

Una rareza provocativa y sutil


No tenemos noción del año exacto del futuro en el que está ambientada esta película; lo que sí sabemos es que es cercano y que -más temprano que tarde- la misma realidad nos va a trastocar a todos nosotros. Que la tecnología se ha vuelto una parte fundamental de nuestras vidas es algo absolutamente cierto; que a veces le prestamos más atención al teléfono que a los que tenemos a nuestro alrededor es un asunto al que se le podrían dedicar años y años de estudio sociológico. Spike Jonze le dedicó una película (Her)  y fue tan buena su idea que el guion se llevó un Oscar en la reciente edición (2014). Theodore es un hombre solitario a punto de divorciarse, que trabaja en una empresa como escritor de cartas para terceras personas. Un día compra un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial, diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Para su sorpresa, se crea una relación romántica entre él y Samantha (la voz femenina de ese sistema). 


La cinta tiene un ritmo lento, es más... no se asombren si en algún momento del metraje se quedan dormidos durante unos segundos. De ser así, les recomiendo devolverla (en caso de que la vean en casa) y apreciar lo que se han perdido. Es que la actuación de Joaquín Phoenix es dulcemente envolvente. Este actor demuestra que puede hacer casi cualquier cosa. Nos sumerge en su deprimente mundo, y hasta nos hace reflexionar si en verdad apreciamos lo que tenemos; o si estamos consientes de los errores que cometemos en una relación, sea virtual o real. Además, a Her la complementa la provocativa y sexy voz en off de Scarlett Johansson, quien no tiene que aparecer físicamente para despertar los más profundos deseos. Los que ya la vieron, recordarán una escena de sexo con la pantalla totalmente a oscuras... Increíble cómo logran conectar al público, tanto el director como los dos actores. Esta cinta es sutil, profunda e irónicamente divertida. Aunque no es para todo público, yo me atrevería a decir es que una pequeña obra maestra; muy distinta a cualquier otra película que hayamos visto nunca. ¡La recomiendo!


Valoración: 5 de 5

Sangre en cámara lenta y Artemisa...


Parece que pasó mucho tiempo, y en realidad sí... Fueron siete años los que tuvieron que esperar los fanáticos de la exitosa 300 de Zack Snyder (2007), para ver una secuela. Esa llegó este año con mucha fuerza; tanta que nos hizo recordar que la primera entrega fue más allá de la taquilla, que arrasó en el género y que alimentó el narcisismo de algunos hombres obsesionados con lucir los abdominales del inolvidable Leónidas (Gerard Butler). A este último, por cierto, lo extrañé demasiado. Pero 300, además, consolidó una estética basada en la ultraviolencia de teatro y en cámara lenta, combinada con una escenografía generada por ordenador e intencionalmente irreal. Todo eso se repite en esta segunda parte, denominada 300: Rise of an Empire. 


Se nota un gran avance tecnológico. Sin embargo muchos seguidores afirman que se quedan con "la uno". Sentimos que solo cambió el escenario (de las Termópilas, al mar Egeo), el director (Noam Murro) y los protagonistas. Y hablando de los protagonistas, tenemos a Sullivan Stapleton, quien no está mal. Interpreta al general griego Temistocles, cuya lucha es conseguir la unidad de las polis griegas. Él dirige las tropas que se enfrentan con el ejército persa, liderado por Xerxes y Artemisa, para impedir la invasión del país. Y aquí me voy a detener para hablar precisamente de ella, de Artemisa. Este personaje lo desarrolla una despampanante Eva Green. Yo soy mujer, pero no pude evitar darme cuenta de que esta actriz es lo mejor del filme, capaz de cautivar y de aguantar la mayor parte del metraje ella solita. Cada vez que aparece la película gana en intensidad, llegando a su punto cumbre en una escena de sexo sencillamente impresionante, una de las más violentas y al mismo tiempo eróticas que se ha visto en una producción de Hollywood en mucho tiempo.


Por lo demás, me atrevo a considerar que al argumento le falta algo; ni aporta ni resta, diría yo. Pero hay mucho que rescatar, sobre todo porque recupera la franquicia con sangre y más sangre, y rescata a sus seguidores con los efectos más memorables del cine. Ejemplo: Un enorme caballo saltando de barco en barco, montado por Temistocles. La recomiendo en 3D. 



Valoración: 3.5 de 5


¿De dónde nace el amor?


Cuando yo abrí mi blog prometí no hablar únicamente de películas famosas o de estreno. No tendría ninguna hazaña si solo viera blockbuster o cine palomero. Desde pequeña soy fanática del séptimo arte y me apasiona la cantidad de historias a las que podemos tener acceso. Constantemente busco todo tipo de tramas, investigo, entro en páginas donde se recomienden producciones... Y sucede que siempre me topo con algo que me sorprende, que no es necesariamente lo más sonado. Así llegué hasta Like Dandelion Dust (en español la llamaron Adopción o Todo por mi Hijo), una película con un tema difícil: la adopción. Aquí tenemos tiempo para reflexionar y hacernos varias preguntas: ¿Pueden las personas amar a un niño que no es nacido de sus entrañas? ¿Hay suficientes motivos para entregarle nuestro hijo a gente extraña? ¿Qué es lo mejor para los niños, el dinero? ¿De dónde nace el amor? Este filme toca muy de cerca los corazones de aquellos que hayan pasado por una situación similar, de hecho está basado en la vida real; de ahí lo creíble, lo humano. Nos enseña que los individuos, con miedo y bajo presión, podemos tomar decisiones extremas, así no sean las correctas. 


No es una obra maestra, pero es de esas que te llegan al alma, que te traicionan los lagrimales y que te dejan vulnerable, sentimentalmente hablando. Sé que la gran mayoría huye cuando lee estas características. Sin embargo, estoy segura de que hay alguien leyendo estas líneas con ganas de verla. A tí te la recomiendo con los ojos cerrados, porque además de todo está muy bien hecha bajo la dirección de Jon Gunn. Guarda cada uno de los detalles y ofrece unas actuaciones magníficas. Mira Sorvino, Barry Pepper, Cole Hauser, Kate Levering y el pequeño Maxwell Perry Cotton se meten en sus personajes y nos dan a un banquete de emociones. La sinopsis: Joey, de seis años, vive una vida idílica con sus padres Jack y Molly. Todo va bien hasta el día en que reciben una llamada telefónica de los verdaderos progenitores, quienes desean recuperar al niño después de haberlo dado en adopción. Like Dandelion Dust fue aclamada por la crítica cuando se estrenó en 2009, y acumuló 22 premios en diversos festivales. Créeme, esta cinta es necesaria y digna de entregarle nuestro tiempo, sobre todo en familia. Intenta encontrarla en tu videoclub favorito. También puedes descargarla o verla online. En Youtube está completa y traducida al español latino. ¡No te arrepentirás! VER TRAILER



Valoración: 5 de 5

Dato: "Like Dandelion Dust" significa "como el diente de polvo de león". Eso lo entenderán al ver la película ;)

Con la muerte pintada en el rostro


Jean-Marc Vallée aceptó dirigir Dallas Buyers Club y creo que en estos momentos debe estar con un regocijo que no le cabe en el pecho. Lo que tenía pinta de ser una cinta menor, acabó acaparando tres premios en la gala de los Oscar 2014, incluyendo Mejor Maquillaje, Mejor Actor (Para Matthew McConaughey)  y Mejor Actor de Reparto (para Jared Leto). Y sí... Lo mejor que tiene esta película es su calidad interpretativa. No hay necesidad de regodearse mucho en el asunto; McConaughey y Leto son las dos joyas de esta producción, ambos con la capacidad de transmitir mil millones de emociones y de impresionar al público con un cambio físico extremadamente radical. Uno como un enfermo con la muerte pintada en el rostro y otro encarnando a un transexual que se aferra tristemente a la vida. Esta cinta no deja a nadie indiferente.


Desde el comienzo va tomando pista y cuando te das cuenta ya estás sumergido en la trama, basada en la vida real de Ron Woodroof, un cowboy de rodeo texano, drogadicto y mujeriego, al que en 1986 le diagnosticaron sida y le pronosticaron un mes de vida. Yo no soy fanática de este tipo de relatos; de hecho, me parecen un poco deprimentes. Sin embargo, está rodada y actuada con vigor. Me gustó la forma como abordaron la amistad entre protagonista y coprotagonista: sincera, creíble, emotiva. Lo que menos llamó mi atención fue la participación de Jennifer Garner, quien estuvo algo plana y sin oportunidad de mostrar su registro. Creo que le hubiese podido sacar más punta al papel. Lo demás es positivo. Dallas Buyers... detalla la historia de un personaje que no tiene pinta de héroe, pero que se hizo famoso por alargar su existencia a la fuerza... ¿Ejemplo de vida? No lo sé, yo no soy quien para decirlo, así como tampoco lo hace la película, que lo que menos pretende es sermonear a nadie. Los dejo con una frase famosa del guion: "Dijo que me iba a morir en 30 días y, ¡sorpresa!, ya pasó un año y mire quién sigue aquí".



Valoración: 4 de 5